ALAIN URRUTIA. TIERRA Y CEMENTO (Sentarse y Esperar)

13 Agosto / 15 Octubre, 2016

Rostro: bajo tus rasgos se reagrupa la tierra.
René Char


Me pregunto qué es caminar entre estas imágenes, -entre estos retales y fragmentos- entre estas visiones. Esperar (del latin spēs, spero ) implica esperanza –pero también creencia- y es aguardar, pero también temer. Aguardamos a que ocurra aquello otro, que está por llegar.

La historia del mundo -su memoria- no es sino un puñado de anécdotas. Y éstas, necesitan de voz que ordene, reordene, revisite y redibuje, así, ad eternum. Quizás la memoria del mundo, no sea sino un puñado de imágenes, repitiéndose a si mismas, recontándose eternamente en busca de daños, taras, fallas en el relato. Oscuridad, olvido: y un viejo busca en el agujero de la mente.

Nuestra historia personal, se construye y se destruye, a la velocidad del habla. Con la voz se desdibuja. Cambiamos todo el tiempo al enunciarnos, al contarnos. Enumeramos esto y aquello, y sin embargo, volvemos a ciertas imágenes una y otra vez. Y quizá una obsesión encierre una enseñanza; la intuición te dice: vuelve. Y ahí vamos. Aguardamos de nuevo, y entramos en eso que aún no conocemos ni sabemos, que está por llegar. Penetramos en el oscuro umbral, en un atardecer de larga sombra. Alguien dice: extraer sombra de la luz. Trabaja el mago continuamente, en pos de una alquimia, de un truco final.

Quizás nos visiten más los recuerdos a oscuras. Cerramos los ojos para parar el tiempo, para grabar una imagen en la memoria. Y lloramos más a oscuras, en el cine, solos pero rodeados. Pues es en la oscuridad donde vemos mejor -y estamos- a un paso de quedarnos solos: despiertos, pero dormidos. Cierra uno los ojos y agarra fuerte lo que la retina no puede sostener: atesoramos esto que se va.

Y pensamos en todo aquello que opera bajo la superficie y en la colectividad de las entrañas -las piedras que nacen en el interior son más valiosas: Cálculos, dientes, piedra de rayo- y en lo que se alumbra y elabora para ser ocultado: máscaras y cabezas escondidas en faraónicas tumbas, para que el muerto se reconozca -sólo él- en su introspectivo viaje hacia la entraña, hacia adentro. Objetos que se producen para ejercer la magia, para ser escondidos. Ir hacia la sombra para salir de este tiempo. Un truco final. Oscuridad, olvido: y un viejo busca en el agujero de la memoria.

Diego Delas


Alain Urrutia [Bilbao, 1981] vive y trabaja en Londres. Graduado en la Universidad Pública Vasca y la Academia de Brera de Milan en 2004. Ha recibido la beca de la Diputación Foral de Bizkaia: las ayuda a la creación del Gobierno Vasco; participo en la residencia del MA Studio de Beijing (2011) o en la residencia del Rogeland Art Centre de Stavanger (Noruega, 2008), entre otras.

Urrutia ha expuesto en museos internacionales, entre los cuales encontramos el Boston Centre for de Arts, CA2M Madrid, Artium Vitoria y el Guggenheim Bilbao Museum como parte de las actividades de su 15 aniversario.

Su trabajo busca nuevas lecturas de imágenes pre-existentes, fragmentando y reconstruyendo la realidad de las mismas, eliminándoles su propia historia y la posibilidad de establecer una narración; un juego de sombras en el que a través de recursos como el reencuadre y la ocultación, se destacan algunos detalles para producir imágenes evanescentes.

Text in English


TIERRA Y CEMENTO (SENTARSE Y ESPERAR)

13 de agosto - 1 de octubre
Alain Urrutia (Bilbao, 1981)
Galería Juan Silió
C/ Sol 45, bajo. 39003 Santander.
Horario: 10:30 – 13:30 h.
18:00 – 21:00 h.
(Inauguración: 13 de agosto, 20:00h)